Hacía tiempo que queríamos dedicar unos minutos a revisar el…
Maldición para los que no devuelven los libros prestados
Prestas un libro a alguien y nunca más vuelves a saber de él… Del libro, digo. Con un poco de mala suerte, ni siquiera recuerdas a quién se lo habías prestado. Es una situación familiar para todos los aficionados a la lectura, pero a quienquiera que escribiese las líneas que siguen, le debió pasar demasiadas veces…
“Para aquel que roba, o pide prestado un libro y a su dueño no lo devuelve,
que se le mude en sierpe en la mano y lo desgarre.
Que quede paralizado y condenados todos sus miembros.
Que desfallezca de dolor, suplicando a gritos misericordia, y que nada alivie sus sufrimientos hasta que perezca.
Que los gusanos de los libros le roan las entrañas como lo hace el remordimiento que nunca cesa.
Y que cuando, finalmente, descienda al castigo eterno, que las llamas del infierno lo consuman para siempre.”Inscripción en la biblioteca del monasterio de Sant Pere en Barcelona (citada por Alberto Manguel)
Aunque solo me consideran una bruja en determinadas ocasiones (mi sobrina cuando la obligo a comerse la verdura, por ejemplo), esta me la apunto en mi librito de maldiciones prácticas para la vida cotidiana.
Mercenaria de las palabras. Amante de los viajes en tren, el café recién hecho y la pizza del día anterior. Estudié Historia y después de trabajar durante un buen tiempo en el sector editorial, mi fascinación por las nuevas tecnologías y ese monstruo al que llamamos internet, me condujeron al mundo online. Desde entonces me dedico al marketing digital. Soy redactora freelance, SEO y especialista en contenidos. Puse en marcha esta web.
!Jajajaja! Mi hermano, que tiene una colección de miles de libros, todos rigurosamente organizados, tiene un aviso idéntico, pero para quien le toque los libros… 🙂
Es que es una tentación poner un cartelito así en la “biblioteca” personal de uno… 😉